martes, 2 de septiembre de 2014

2. Cultura libre
La tensión entre una industria de la cultura y una economía social cultural tal como se ha definido en el curso deben coexistir. Es necesario buscar consensos y políticas para los actores culturales puedan desempeñarse en uno y otro campo de juego.
La industria cultural: desde el cine, la literatura, la pintura, la fotografía etc., genera una posibilidad de desarrollo laboral en muchos países, pero eso no debería restringuir el derecho de los hombres por el acceso a la cultura.
Es por ello que el estado debe reunir todos sus esfuerzos para que la producción, difusión y consumo estén al alcance de todos.

En una ciudad puede el estado mediante programas culturales gestionados por los centros vecinales u otras organizaciones, llegar a la comunidad, mediante acciones de docencia en los diversos lenguajes artísticos. O bien constituir ámbitos con recursos que posibiliten la producción para que a partir de aquí, esos bienes culturales de propiedad comunitaria puedan reproducirse, difundirse y consumirse sin restricción.
El cine, la música, la danza serían buenos ejemplos.
Un estudio de grabación, un estudio de filmación, talleres artísticos .. todos generados con fondos públicos y gestionados por la comunidad para su libre reproducción, difusión y consumo.
Requiere todo de mucho trabajo pero pienso asi como comienzo del tema...

1 comentario:

  1. Muy bueno el post, Liliana. En varios lugares ya existen ejemplos de infraestructuras públicas para la producción de música y video, por ejemplo. Conozco el caso de las usinas culturales en Uruguay, por ejemplo: http://cultura.mec.gub.uy/mecweb/container.jsp?contentid=3584&site=8&chanel=mecweb&3colid=3584

    Creo que sería interesante, como bien decís, que ese tipo de infraestructuras se presten a cambio de que las producciones resultantes sean de uso libre.

    Saludos!

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